(BUENOS AIRES).- “Conmebol nos autorizó y jugaremos en el Ducó contra Recoleta. Comprendemos el enojo de los hinchas, nosotros también estamos enojados”. La declaración de Ricardo Rosica, secretario general de Boca, puso en palabras el malestar por no volver a La Bombonera y confirmó la sede para el partido más importante del semestre. El Xeneize recibirá a Recoleta de Paraguay el martes 11 de agosto a las 19.00 por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana en el estadio Tomás Adolfo Ducó.
El partido, que arbitrará el chileno Piero Maza, se podrá ver en vivo únicamente a través de DSports y la plataforma DGO. Será el tercer encuentro consecutivo en el que Boca oficia de local fuera de su estadio, una medida que tomó la Comisión Directiva para terminar el reacondicionamiento del campo de juego de La Bombonera.
Las demoras en el asentamiento del nuevo césped, agravadas por las lluvias recientes en Buenos Aires, obligaron a priorizar el cuidado del piso. En ese marco, el club emitió un comunicado donde aseguró que el objetivo es que el equipo vuelva a su cancha para “exhibir un terreno de excelencia”.
En lo futbolístico, el equipo de Rodolfo Arruabarrena llega con el ánimo en alza tras eliminar por penales a O’Higgins de Chile y luego de un empate con buenas sensaciones ante Vélez. La llave de dieciseisavos de final se definió desde los doce pasos con un 4-3 favorable al Xeneize, después de igualar 1-1 en el global con una derrota 1-0 en Chile y un triunfo por el mismo marcador en condición de local. Enfrente estará Recoleta, un rival que ganó el Grupo D de la Sudamericana con 8 puntos por encima de Santos y San Lorenzo, producto de cinco empates y apenas un triunfo. En su plantel cuenta con varios argentinos: el arquero Andrés Marsengo, los defensores Lucas Monzón y Nicolás Marotta, el ex-Boca Marcelo Cañete y el delantero Paul Charpentier.
La revancha de la serie se disputará una semana más tarde, el martes 18 de agosto a la misma hora, en el estadio Defensores del Chaco de Asunción. El que avance a los cuartos de final se cruzará con el ganador del duelo entre San Pablo y Bolívar de Bolivia. Si Boca y River superan sus respectivas llaves —el Millonario debe enfrentar a Caracas o Independiente Santa Fe en octavos y luego a Vasco da Gama u Olimpia en cuartos—, se encontrarían en las semifinales de la Gran Conquista.
Boca es, junto con Liga de Quito, Independiente, Atlético Paranaense, Independiente del Valle y Lanús, uno de los máximos campeones de la Copa Sudamericana. Las dos conquistas del club fueron consecutivas: en 2004, con Jorge Benítez como entrenador, venció 2-1 a Bolívar en la final, y en 2005, con Alfio Basile en el banco, superó por penales a Pumas de México.
Después del partido de ida, Boca visitará a Platense el sábado 16 por el Torneo Clausura y luego viajará a Avellaneda para medirse con Racing el 23 de agosto. Si las obras avanzan según lo previsto, el regreso oficial a La Bombonera se concretaría el 30 de agosto ante Lanús.
En el plano administrativo, la Conmebol multó al club con 20.000 dólares y al entrenador Arruabarrena con otros 15.000 dólares por demorarse en la salida al segundo tiempo durante la visita a O’Higgins. Ambos montos se descontarán directamente de los ingresos que le corresponden al Xeneize por derechos de televisión y patrocinio en la competencia. El organismo también advirtió que, en caso de reincidir en una falta similar, el club y el director técnico podrán recibir sanciones más severas de acuerdo con el artículo 27 del Código Disciplinario. Tanto la institución como Arruabarrena disponen de siete días corridos desde la notificación para presentar un recurso de apelación.

