(BUENOS AIRES).- «Quiero esos tres de Europa», dijo un presidente al referirse a posibles refuerzos para 2027. Boca tiene a Paulo Dybala y Nicolás Tagliafico, además de Giovani Lo Celso, entre las alternativas para enero, aunque por ninguno hay negociaciones confirmadas.
El objetivo de la dirigencia es elevar la jerarquía del plantel, sostener un equipo competitivo y sumar futbolistas de ese nivel en puestos puntuales. La frase completa de ese presidente fue: «Quiero esos tres de Europa«. La lista reúne a tres argentinos que juegan en el fútbol europeo y que ya habían sido vinculados con Boca en otros mercados. La posibilidad, por ahora, se limita a una alternativa para enero y para el armado de la temporada 2027.
Paulo Dybala llegó a la Roma en julio de 2022, después de su salida de Juventus. Con el equipo italiano acumula 148 partidos, 45 goles y 34 asistencias. Su vínculo con la Roma vence el 30 de junio de 2027, un plazo que la dirigencia debería tener en cuenta ante una eventual negociación. La cotización de referencia es de cinco millones de euros, aunque el monto es orientativo y no necesariamente coincide con lo que pediría el club.
Nicolás Tagliafico ocupa el lateral izquierdo del Olympique de Lyon y llegó al fútbol francés en 2022. Desde entonces disputó 135 partidos oficiales, convirtió nueve goles y dio 13 asistencias. Su vínculo vence también el 30 de junio de 2027, como el de Dybala, y la dirigencia debería evaluar ese plazo ante una eventual negociación. La cotización de referencia es de cuatro millones de euros, un valor que no necesariamente refleja lo que pediría el club francés; su trayectoria internacional y en competencias de primer nivel integra el perfil que podría aportar a Boca.
Giovani Lo Celso es mediocampista del Real Betis, al que regresó en agosto de 2024. Desde entonces disputó 115 partidos, convirtió 28 goles y dio 13 asistencias. Su aporte en la generación de juego y en la llegada al área forma parte del perfil que podría interesar a Boca. El contrato se extiende hasta el 30 de junio de 2028 y la cotización de referencia es de siete millones de euros; ese valor tampoco determina lo que pediría el club español.
El armado del plantel también está condicionado por la recuperación de Agustín Marchesín, Tomás Aranda y Bareiro. Marchesín sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha y fue operado el 20 de abril. La previsión es que pueda volver entre diciembre y enero, con una reincorporación progresiva a los entrenamientos grupales; su vínculo con Boca vence antes de la fecha estimada y deja en suspenso su continuidad.
Bareiro, delantero paraguayo, sufrió una lesión lumbar que requirió una intervención quirúrgica y lo dejó fuera de las canchas por el resto de 2026. Boca espera que retome los entrenamientos con el plantel durante la próxima pretemporada. Aranda se fracturó el peroné derecho durante una entrada en calor posterior al empate ante Racing en Avellaneda por el Torneo Clausura; el objetivo es que alcance la plenitud física en enero de 2027. Arruabarrena, que asumió como entrenador el 18 de junio y tiene contrato hasta el 31 de diciembre de 2027, dependerá de los plazos que establezca el departamento médico: la evolución marcará cuándo podrá contar con cada jugador durante la preparación de la próxima temporada.
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