(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme recorrió la costa de Barra de Tijuca durante la noche del lunes y se cruzó con hinchas de Estudiantes que viajaron a Río de Janeiro. Los simpatizantes le pidieron una foto y el presidente de Boca aceptó posar con ellos.
Riquelme se encontraba en Río de Janeiro para acompañar a Boca durante su participación en la Copa Sudamericana. El presidente suele seguir de cerca al plantel en los compromisos importantes y, durante la estadía en Brasil, salió a caminar junto a otros integrantes de la dirigencia. La recorrida transcurrió por las playas de Barra de Tijuca mientras el equipo ajustaba los últimos detalles para la revancha.
El paseo del lunes tuvo un antecedente un día antes: el domingo, Riquelme ya había hecho una caminata similar por la misma zona. La segunda salida mantuvo a Barra de Tijuca como escenario y repitió una rutina de recorridos por la costa durante dos jornadas consecutivas de su estadía en Brasil. Juan Román Riquelme combinó así el acompañamiento al plantel con un momento de distensión antes de la semifinal.
Los hinchas de Estudiantes estaban en Río para acompañar al equipo platense en su partido ante Flamengo, por la Copa Libertadores, previsto para el jueves. Su presencia coincidió con la de Boca, que se encontraba en Brasil por la semifinal de la Sudamericana. La coincidencia reunió en la ciudad a simpatizantes de dos clubes argentinos con compromisos continentales distintos, separados por apenas dos días.
Los simpatizantes reconocieron rápidamente al presidente de Boca y se acercaron a saludarlo. Le pidieron una foto y Riquelme aceptó posar con ellos durante la caminata. Los propios hinchas registraron el encuentro y compartieron las imágenes en redes sociales minutos después. La escena llamó la atención por la presencia de seguidores de Estudiantes junto a uno de los máximos referentes de la historia del fútbol argentino.
El encuentro ocurrió en la antesala de la revancha entre Boca y Vasco da Gama, prevista para este martes a las 21.30 por la semifinal de vuelta de la Copa Sudamericana 2026. El equipo llegaba después de perder 1-0 en la ida y necesitaba revertir el resultado para avanzar a la final. Rodolfo Arruabarrena dirigía la preparación del plantel, con la posible titularidad de Leandro Paredes todavía como una incógnita. La serie también estuvo marcada por dudas en torno a la sede del partido.
Entrada la madrugada, la calma de las horas previas cambió cuando hinchas de Vasco da Gama lanzaron fuegos artificiales cerca del hotel donde se alojaba Boca. La pirotecnia alcanzó a la delegación xeneize, de la que formaba parte Riquelme. El episodio ocurrió después de la caminata por la costa y en las horas previas a la revancha.
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