La Bombonera en una noche de Copa Sudamericana no admite tibiezas. Frente a un rival de peso internacional como San Pablo, Boca sacó a relucir esa chapa histórica que no se compra y dio un paso fundamental al ganar 1-0 en el partido de ida de los cuartos de final.
Boca no tiene respiro y va por todo: cómo sigue su apretada agenda tras la victoria ante San Pablo
No fue un derroche de contundencia ni una actuación brillante en los metros finales, pero en los mano a mano continentales, conseguir la ventaja en casa y no recibir goles es un activo invalorable para viajar a Brasil.
El encuentro en La Bombonera expuso dos caras del equipo. Por un lado, la jerarquía individual para destrabar partidos cerrados: Miguel Merentiel aprovechó una pelota en el área, demostró su categoría en el control y definió en dos tiempos para desatar el festejo xeneize. Por otro lado, el desarrollo dejó al descubierto la falta de volumen de juego, la dificultad para generar chances claras y la necesidad de ajustar piezas en la elaboración para no sufrir en la vuelta.
La ausencia de Calleri: un alivio sustancial para la revancha
Más allá de la ventaja numérica, la noche dejó una novedad determinante para la planificación táctica. Jonathan Calleri, referente indiscutido, capitán y principal vía de ataque del conjunto brasileño, fue amonestado y, debido a la acumulación de amarillas, no podrá disputar la revancha.
La ausencia del goleador argentino desarma el esquema ofensivo del Tricolor: San Pablo se queda sin su mejor carta en el juego aéreo, sin el pivot que aguanta de espaldas para la llegada de los volantes y sin su mayor fuente de oficio en noches coperas.
Para la zaga xeneize, evitar el duelo físico constante con Calleri asoma como un respiro de enorme valor.
El peso de la historia: la cuenta pendiente en el Morumbí
El triunfo conseguido en Buenos Aires le permite a Boca viajar a Brasil con la ventaja debajo del brazo, pero el escenario de la revancha impone un respeto casi místico.
El estadio Morumbí evoca recuerdos inolvidables para el pueblo Xeneize: si bien allí tocó el cielo con las manos al consagrarse campeón de América frente a Palmeiras en la gloriosa Libertadores del 2000 y avanzar a la final en 2001, la historia frente al dueño de casa es una tarea pendiente.
A lo largo de sus enfrentamientos oficiales ante el Tricolor en ese estadio, la estadística marca un saldo implacable: 3 empates y 3 derrotas. Jamás en su historia logró imponerse a San Pablo en los noventa minutos dentro de esa cancha.
Supo dar la vuelta olímpica ahí por la Recopa 2006 gracias al 2-2 que hizo valer el triunfo de la ida, pero la victoria en el tiempo reglamentario sigue siendo una cuenta no saldada.
Ese historial desfavorable le otorga un condimento extra al choque del próximo martes. San Pablo estará obligado a asumir la iniciativa ante su gente para revertir la serie, mientras que Boca tendrá la oportunidad perfecta para romper el maleficio en la mítica cancha paulista y sellar el pasaje a las semifinales de la Sudamericana.
En esta Nota
También te puede interesar
«Ha sido más un partido de Copa Libertadores que de Sudamericana»: el análisis del Vasco Arruabarrena tras la victoria de Boca
Boca vs San Pablo: con gol de Miguel Merentiel, el Xeneize ganó 1-0 por la Copa Sudamericana
Boca no tiene respiro y va por todo: cómo sigue su apretada agenda tras la victoria ante San Pablo
Fluminense amargó a Platense en el Maracaná: lo derrotó 2-0 y lo dejó contra las cuerdas en la Copa Libertadores

