(BUENOS AIRES).- Boca deberá jugar el martes 8 de septiembre y el martes 15 por la Sudamericana, una programación que generó malestar en el club. La dirigencia pretendía que el partido de ida se disputara el miércoles 9, pero el pedido no prosperó.
La dirigencia de Boca buscaba ganar tiempo de recuperación y descanso después de dos traslados seguidos al interior del país. El recorrido previsto incluye una visita a Córdoba para enfrentar a Vélez y luego un viaje a Mendoza para jugar contra Gimnasia, antes del regreso a Buenos Aires.
El partido de este viernes ante Lanús marcará el regreso del equipo a la Bombonera después de poco más de un mes y el debut de Rodolfo Arruabarrena como entrenador en el Clausura en ese estadio. Después llegará el cruce ante Vélez por los octavos de final de la Copa Argentina, previsto para el 2 de septiembre. Cuatro días más tarde, Boca visitará a Gimnasia de Mendoza y el martes 8 recibirá a San Pablo por la ida de la Sudamericana.
Una logística que repite el antecedente de Rosario
El plantel viajará a Córdoba el próximo martes para enfrentar a Vélez y no regresará a Buenos Aires después del partido. La delegación se quedará en esa ciudad y trabajará en el predio de Belgrano antes de trasladarse directamente a Mendoza. El objetivo es evitar un viaje adicional y administrar mejor los tiempos entre los partidos.
La decisión retoma una planificación que Boca ya había utilizado durante otra seguidilla reciente. En aquella ocasión, el plantel se quedó en Rosario y trabajó en el predio de Arroyo Seco de Central antes de enfrentar a Newell’s. La medida apunta a reducir traslados y a cuidar el desgaste del equipo.
El sábado 5 de septiembre, Boca enfrentará a Gimnasia de Mendoza en el interior del país. Después de ese encuentro, el plantel regresará a Buenos Aires y volverá a entrenarse el domingo, ya con la atención puesta en la ida ante San Pablo. Ese partido se disputará el martes 8 en la Bombonera.
El martes 15, Boca volverá a jugar por la Sudamericana ante San Pablo, en un tramo del calendario que también contempla el cruce de Copa Argentina y la visita a Mendoza. La cercanía entre esos compromisos fue el motivo por el que la dirigencia buscó modificar la fecha del primer encuentro. La negativa obligó al cuerpo técnico a ajustar el itinerario. Rodolfo Arruabarrena planifica con anticipación los movimientos del plantel para evitar escalas de más y cuidar el desgaste.

