(BUENOS AIRES).- El Benfica tendría en seguimiento a Lautaro Pereyra, mediocampista ofensivo de 18 años de River, tras sus últimas actuaciones en el primer equipo. El juvenil tiene contrato con el club hasta diciembre de 2028.
El conjunto portugués lo evaluaría durante lo que resta de 2026 y analizaría una posible operación más adelante. Por ahora, no trascendió una oferta formal por Pereyra ni hay confirmación de negociaciones entre las instituciones. El seguimiento no significa que su salida esté cerca ni que haya una transferencia encaminada.
Pereyra aprovechó sus oportunidades recientes y ganó consideración en el plantel. Fue titular ante Estudiantes de Río Cuarto por el Torneo Clausura y tuvo una actuación destacada; después volvió a sumar minutos frente a Sarmiento, en un partido que terminó 1-1 en Junín. Esas apariciones se produjeron mientras River busca respuestas futbolísticas y alternativas para generar juego en ataque.
El juvenil puede jugar detrás de los delanteros o partir desde una posición más abierta. Se destaca por su velocidad y su habilidad en el uno contra uno, además de la técnica, la capacidad para encarar y sus resoluciones en los últimos metros. Esa versatilidad le permite ocupar distintas posiciones en la zona ofensiva de River.
En una entrevista, Pereyra se definió como un jugador encarador y señaló a Neymar como su principal referente futbolístico. A los 18 años, ya sumó experiencia en Primera División y todavía tiene margen para desarrollarse en lo físico y lo táctico. Su evolución despertó expectativas entre los hinchas y dentro del club, aunque aún pelea por consolidarse como titular.
River aseguró su continuidad con la firma de su primer contrato profesional en junio de 2026. El acuerdo incluye una cláusula de rescisión de 100 millones de euros, fijada para proteger al club frente al interés de instituciones del exterior. La dirigencia encabezada por Stéfano Di Carlo tomó recaudos para evitar que el juvenil se marche por una cifra inferior a su potencial; la cláusula también le da una herramienta para negociar si otro club decide avanzar.
En lo deportivo, River debe dar oportunidades a sus juveniles y administrar la competencia interna para definir cuándo están listos para asumir un papel mayor. Las actuaciones recientes metieron a Pereyra en la discusión por un lugar en los puestos ofensivos, pero la competencia y las decisiones del cuerpo técnico incidirán en su evolución. Si sostiene su crecimiento y consigue continuidad en Primera, su valor deportivo podría aumentar y convertirlo en uno de los proyectos más atractivos de la cantera del club.
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