(BUENOS AIRES).- El regreso de Adam Bareiro a la competencia, previsto para 2027, reabre en Boca la disputa por el puesto de centrodelantero. Rodolfo Arruabarrena tendrá que elegir entre el paraguayo y otros dos atacantes con recorridos distintos en el equipo. La recuperación del delantero amplía las alternativas, pero el puesto no tiene un orden establecido: la evaluación deberá combinar el ritmo de cada uno con lo que puede ofrecer dentro del área.
El exjugador de San Lorenzo atravesó un período prolongado de inactividad por distintos problemas físicos, entre ellos una hernia lumbar. Esa ausencia obligó al cuerpo técnico a reorganizar el ataque y buscar otras soluciones para ocupar el área. Su regreso a la competencia no significa que tenga asegurada la titularidad: todavía debe recuperar ritmo futbolístico y demostrar que está en condiciones de competir al mismo nivel que sus compañeros.
El perfil de Bareiro le ofrece a Boca una referencia distinta. Su fortaleza física, su capacidad para jugar de espaldas y su juego aéreo son recursos para atacar y darle otra alternativa al entrenador en la posición de nueve. Esas características pueden pesar según el rival, el planteo táctico y las necesidades de cada partido. Para volver a competir por el puesto, además, el paraguayo necesita recuperar continuidad futbolística.
Durante la ausencia de Bareiro, Miguel Merentiel asumió buena parte de la responsabilidad ofensiva y se ganó un lugar como referencia en el área. El uruguayo respondió con goles y despliegue, y su rendimiento lo convirtió en uno de los principales candidatos a ser el nueve. También puede presionar, participar del juego y llegar al gol. Arruabarrena trabajó para potenciar sus movimientos en el área y evitar que se alejara demasiado de esa posición.
Enner Valencia agrega experiencia internacional a la competencia y puede ofrecer movilidad y velocidad en el frente de ataque. En un triunfo de Boca por 3-2, el ecuatoriano marcó los tres goles del equipo, una actuación que refuerza su candidatura. De todos modos, todavía debe trabajar para alcanzar su mejor versión futbolística, un aspecto que también entrará en la evaluación del entrenador.
Si la decisión fuera quién debería ser el nueve de Boca en 2027, Merentiel es la opción con más argumentos por el rendimiento que mostró mientras Bareiro estuvo afuera. Valencia conserva una candidatura real por su capacidad goleadora y su experiencia, mientras que el paraguayo suma recursos físicos y aéreos distintos. Pero su vuelta a la competencia requiere recuperar ritmo, y el ecuatoriano todavía busca alcanzar su mejor nivel.
Arruabarrena tendrá la última palabra y su contrato con Boca se extiende hasta el 31 de diciembre de 2027. Para elegir, puede ponderar el rival, el planteo táctico y las necesidades de cada partido, además de las condiciones físicas y futbolísticas de cada delantero. La designación final dependerá de esa evaluación; por ahora, Merentiel aparece como el candidato mejor posicionado.
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