El sábado, el día que termina de separar la paja del grano en un torneo de golf, encumbró a Ángel Ayora y rebajó a Eugenio Chacarra, los dos españoles que más han hecho por ganar este Open. Con un 66 (-5) en la jornada para -10 en el acumulado, el andaluz se mantuvo a rueda de un Joe Dean pletórico hasta el hoyo 15, mientras que el 70 entregado por el madrileño (-1 para -8) le deja mucho terreno por cubrir el domingo. Quizá demasiado.
Lo sabe y seguramente por eso pasó como un Ferrari por la zona mixta, haciendo caso omiso de los reporteros allí congregados para pulsar sus sensaciones en la tercera vuelta jugando con ese dedo corazón del pie derecho roto que le ha obligado a infiltrarse. De haberse parado, es probable que su balance fuera negativo, porque no le salió la maniobra que necesitaba. Fue como a remolque desde una salida que no terminó de abrir en el 1. Esa no tuvo penalidad, pero la del 2 fue paupérrima y le costó el primer bogey de la tarde, recuperado con un birdie aprovechando el par 5 del 4 y enterrado definitivamente con un golpazo desde el tupido rough del Club de Campo en el 5 que le ahorró otro impacto.
The fight continues for Chacarra 🇪🇸
The Spaniard eagles the 14th to keep his hopes alive.#OpenEspana pic.twitter.com/G5s2VleAbJ
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Pero el driver volvería a llevarle por el camino de la amargura. Fue la causa de su bogey al 8 y un paseo por el bosque en el 10, donde hizo contención de daños con un gran approach y putt. El eagle del 14 podría haber sido el revulsivo de un final potente. En lugar de eso, cuatro pares. Y eso que el 18 estaba goloso este sábado, ya con el tee adelantado para invitar a buscar el green. Salió de él con cara de pocos amigos. Lanzó el guante a la algarabía de chiquillos que se arremolinaban en las vallas y puso velocidad de crucero rumbo a la casa club. Si fue fruto del enfado o necesidad de calmar el dolor del pie cuanto antes habrá que dejarlo a la imaginación.
Ayora aprieta
Mucho más contento llegó a la caseta de registros Ayora, que había enjugado el bogey del 2 con cuatro birdies entre el 3, con un chip delicioso desde el rough, y el 7. En el 6 tuvo la suerte del campeón con una salida que aterrizó a los pies de un seto. El lie le obligaba a un golpe de rodillas y a zurdas que remitía a Seve, cuyo logotipo lleva en el pecho porque le viste la marca homenaje lanzada por su hijo Javier, a la vez el representante de Ángel. Con buen criterio, porque no ha nacido todavía un golfista capaz de sacar provecho de una situación así, aprovechó una papelera cercana que le estorbaba y se alivió sin penalidad para acabar rascando el par.
That’s one way to play the hole 😅
Angel Ayora’s eventful par at the 6th to stay in the mix 🇪🇸#OpenEspana pic.twitter.com/ertydKFgix
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Del 8 al 14 no hubo nada que llevarse a la boca, pero produjo un final potente, con tres birdies y un bogey en los cuatro últimos. Unido a un pequeño colapso de Dean, doble bogey en el 16 y bogey al 17 tras jugar los 15 primeros en -8, al final empatado en -13 con Forrest, le dejó en buena posición. “Tres golpes pueden ser muchos y pocos, la verdad. En este campo diría que pocos, porque a las mínima se puede torcer tanto de un lado como para otro. Yo mañana voy a enfocar en hacer mis procesos bien, en estar bien concentrado y que pase lo que pase”, declaró después. “Increíble. Hoy pensaba que no iba a venir tanta gente porque los estelares estaban más arriba, hay otro español también arriba (por Chacarra)… Creo que ha sido el día que más gente he tenido, desde luego”, agradeció después el entusiasta apoyo del público.
El tren que cogió Ayora se escapó para un Sergio García que no pasó del par y se quedó con el -4 con el que empezó el día, demasiado lejos como para pensar en una segunda victoria del castellonense en el Open. Su desazón, lógica porque se cumplen 30 años de su primera participación y un triunfo habría sido especial, se hizo patente ante los medios. “Un día raro porque he empezado con ganas, obviamente. Me he dado buenas opciones de birdie en todos los hoyos, pero desafortunadamente no he estado fluido con el putt, no me he encontrado cómodo y me ha costado mucho. Es una pena”, valoró antes de jugar sus 18 últimos hoyos en una buena temporada, pues asegura que no tiene pensado jugar más este año salvo que decida ir a Australia, donde arrancará el calendario 26/27 a finales de noviembre. Entre medias debería aclararse un poco más su futuro, pues la fecha límite para que los jugadores se adhieran o no al LIV 2.0 está fijada el 25 de octubre.
Clasificación completa del Open de España
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