El estallido de llanto del capitán de la Seleccióna rgentina, Lionel Messi, en el campo de juego tras la histórica final del Mundial 2026 ante España reflejó la enorme carga emotiva de un capítulo que llegaba a su fin y que este lunes se materializó en una carta de despedida. Inmóvil a un costado del terreno con las manos atrás y la medalla al cuello, el astro rosarino no pudo contener las lágrimas mientras todo el estadio coreaba su nombre al unísono.
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