Juan Román Riquelme encendió todas las alarmas en el predio de Ezeiza ante el marcado interés que llega desde el fútbol europeo. El Arsenal de Inglaterra sigue minuciosamente los pasos de Tomás Aranda y planea enviar una oferta concreta a comienzos del próximo año. Este interés busca llevarse a la gran promesa xeneize. La posibilidad de perder a su joven talento preocupó profundamente al Consejo de Fútbol. Ellos consideran al enganche como una pieza fundamental para la estructura futbolística que encabeza Rodolfo Arruabarrena.
Hoy por hoy la progresión del futbolista sufrió un freno inesperado debido a una lesión de gravedad. Además, durante la entrada en calor de un entrenamiento matutino, la joya sufrió la fractura de su peroné derecho, una lesión que requirió una intervención quirúrgica inmediata. El mediocampista ya inició el extenso proceso de rehabilitación en el club. No obstante, el cuerpo médico confirmó que se perderá lo que resta de la temporada 2026 y recién volverá a pisar las canchas en 2027.
Pese a su inactividad temporal, los ojeadores del conjunto londinense no aflojaron el seguimiento y mantienen firme la intención de adquirir su ficha. La dirigencia de la Ribera protegió el patrimonio de la institución a mediados de 2024 al firmar su contrato profesional. Luego extendieron el vínculo hasta diciembre de 2029 y los fanáticos xeneizes exigieron subir de inmediato la cláusula de rescisión para frenar a las potencias extranjeras.
La carrera por quedarse con el juvenil trasciende a los Gunners, ya que varias entidades de primer nivel continental monitorean la situación del oriundo de las inferiores. Por ejemplo, equipos como Inter de Milán, Chelsea, Aston Villa y Como 1907, que tienen argentinos en sus filas, enviaron emisarios a Buenos Aires para consultar las condiciones contractuales de la joya. Todo esto ocurre antes del tramo final de su recuperación. Riquelme y Arruabarrena esperarán el desarrollo del mercado con la firme intención de retenerlo para el armado del plantel 2027.
Los números de Tomas Aranda en Boca
Arruabarrena depositó una enorme confianza en el juvenil durante la primera mitad del año. Le otorgó la camiseta número diez y la responsabilidad de conducir los ataques del equipo. Aranda respondió con actuaciones sobresalientes, disputando un total de 32 partidos oficiales. Además, convirtió un gol y repartió tres asistencias. Su panorama de juego y capacidad de desbalancear en el mano a mano transformaron al enganche en una figura indispensable dentro del esquema táctico del Vasco.

