Izan Almansa ya no figura como jugador del Real Madrid. Desde agosto se encuentra libre, sin equipo, a la espera. Una situación que le dejaba en la convocatoria de la Selección Española con un halo de esperanza para, en semejante impás, sentir el baloncesto desde dentro. Tampoco ha sido la ocasión.
El jugador murciano fue uno de los convocados por Chus Mateo para la segunda de las dos ventanas veraniegas de la FIBA de cara al Mundial de Catar, la que abría la ronda final con un par de duelos: en Zaragoza contra Portugal y en Atenas contra Grecia. Que ha salido revirada para la Selección, con dos derrotas que se unieron a la de Georgia en la anterior tanda y han empañado el invicto que atesoraba el equipo nacional.
Izan se ha quedado en blanco en cuanto a convocatorias. Fue el descartado en las dos fechas. Contra los portugueses, fuera junto a Alberto Díaz. Contra los griegos, se quedó sin participar como Santi Yusta. No hubo chance.
El de 2,07 estaba por detrás de Aday Mara, que es una sensación no sólo porque debutaba con la selección absoluta sino porque el primer partido era en su ciudad natal, y un Willy Hernangómez que parece fijo también para Chus Mateo. El técnico incluso probó con Baba Miller de pívot y realizó ajustes a la desesperada con Juancho y Parra.
Almansa arribaba con el anhelo de volver a verse en competición en un verano de demasiada incertidumbre. El Madrid no valoró una cesión a otro equipo ni pensando en su extenso contrato, simplemente se acordó la rescisión del mismo.
RELACIONADO | Objetivo: ¿NBA?
En estos momentos llega la parálisis. ¿Qué hacer? Sin minutos con España. Sin contrato con el Madrid. ¿El futuro? Aguardar un poco más durante septiembre para comprobar si el plan que tenía trazado hace meses puede hacerse realidad.
La situación de Almansa
En 2025 Sergio Scariolo y Sergio Rodríguez sorprendieron con la adición tardía a la plantilla del Real Madrid de Izan Almansa. Una apuesta de futuro sin cortapisas. Hasta 2029. Se le iría integrando poco a poco en la primera plantilla aunque sería el reclamo principal del equipo que disputaría la novedosa Liga U (y que ganó). El vaivén de Izan era constante y en la capital de España se esperaba tranquilidad; tras salir de esa cantera la primera vez había probado en Overtime, Ignite y hasta la NBL oceánica. En el Real, sin embargo, no se vio con posibilidad de prosperar y tomó una determinación: probar en la NCAA. Como confirmó AS en mayo, era la idea. El destino elegido era Gonzaga Bulldogs. Pero no se concretó la historia, y no únicamente porque faltaba salir del Madrid sino por cuestiones burocráticas. En verano el trasvase de europeos que van a las universidades estadounidenses se ha visto afectado por una pelea legal en varios niveles, sin saber qué criterio de elegibilidad aplicar en cada caso. Sobre todo se quiere evitar que jugadores ya formados copen la competición. ¿Almansa? Cuenta con más problemas que ser extranjero: por un lado se le considera profesional no sólo por la última temporada en el Madrid sino porque previamente estuvo en un equipo especial creado por la NBA en su liga de desarrollo; por el otro, y aunque no fue elegido, participó activamente en el Draft de 2025. Ambas cuestiones pueden jugar en su contra. Desde hace semanas Izan Almansa espera el OK de la NCAA para jugar en ella, una competición donde el rédito económico le puede salir a cuenta a poco que goce de visibilidad. Y deportivamente es otro camino para llegar a la mejor liga del mundo, que se lo digan a su conocido Aday. Son sólo 21 años para él, mucho por delante aunque se encuentre en stand-by.
Noticias relacionadas
Nuestra Newsletter y alerta informativa en canal de WhatsApp.
¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí para la información.

