En horas en las que se decide el futuro del baloncesto europeo, cuando directamente está sobre la mesa una propuesta de la NBA a la Euroliga para unir fuerzas y no verse con dos competiciones distintas en el Viejo Continente la próxima temporada, salen algunas voces que en el entorno de la negociación desgranan lo que ocurre en las cocinas. Es el caso de uno de los conjuntos interesados en saltar al primer nivel, un clásico del deporte griego como es el AEK de Atenas en voz de su propietario.
Makis Aggelopoulos ha charlado recientemente con la prensa nacional en una conferencia donde ha explicado algunas líneas maestras de la idea que mantiene la NBA y quiere llevar a cabo en el continente; recordemos, una nueva competición con 12 licencias fijas y cuatro variables -con acceso vía Champions League- donde se concentren los mercados más importantes de Europa y a iniciarse en octubre de 2027.
“Hay una propuesta en marcha de la NBA a la Euroliga que básicamente incluye que se absorbería la Euroliga. En esencia se está discutiendo la abolición de la competición. Que los propietarios se lleven el dinero y se acabe. Sería así: si compro, tú cierras la tienda. Si este escenario se da, provocará un retraso. Y que creo que esto no duraría solamente un año”, apunta sobre la idea lanzada por los americanos. “La Euroliga es la definición de lo que es una competición injusta. Los equipos que son dueños de la misma no dejan respirar a los demás”, opina acerca del contexto actual.
Hay que apuntar que el AEK ha elegido bando: quiere jugar para la NBA en Europa. Los campeones de una Intercontinental y una Champions y subcampeones de la Euroliga en 1998 caen del lado americano, donde buscan una plaza fija que la NBA apunta más hacia lugares como Madrid, Barcelona, París, ciudades de Italia, Alemania y el mapa que pueda trazar en Reino Unido: “Estamos poniendo nuestro esfuerzo en conseguir esa licencia. Si no llega, haremos lo que haya que hacer. La NBA por lo menos te da un periodo de tres a cinco años para que te adaptes. Cuando empezamos a pensarlo no veía ni un cinco por ciento de posibilidades; ahora es un cincuenta-cincuenta”.
“Muchos me han preguntado por qué no voy a la EuroCup. Yo miré por lo financiero. 100.000 euros por los derechos de televisión cuando Panathinaikos y Olympiacos se llevan cuatro millones cada uno. Ellos son propietarios. Tú no lo eres. Hay una cláusula en los contratos de entrada que dice que el 87 u 88 por ciento de las ganancias van directamente a los propietarios. El Bourg lo aceptó y no ha entrado en la Euroliga, y en Gran Canaria ocurrió lo mismo”, explica. “Hablamos del plan que tienen en un encuentro que hubo en Barcelona: les apetece el mejor horario del fin de semana. EuroLeague y EuroCup, jugadas en fin de semana. Y que las ligas nacionales pasen a los martes y miércoles para poder generar 35 millones. Ése fue nuestro gran desencuentro, por eso yo me levanté y me fui. Así es su lógica, desmantelar los torneos nacionales”, agrega.
NBA y Euroliga marchan por caminos separados aún. La próxima semana hay una macrorreunión entre las partes en el Lago de Como (Italia) para dilucidar si unen fuerzas o no. La Euroliga ha implantado el sistema de franquicias al estilo de la NBA para convencer a los dudosos, como era el caso del Real Madrid, para maximizar el impacto económico y renovar las licencias a diez años vista. Los americanos, con 2027 como objetivo para salir a pelear, cuentan con inversores, unos cuantos aliados en el fútbol y el bagaje de conocimiento tanto de este deporte como del negocio que lo rodea. De no prosperar una cooperación, donde se valora la compra directa de la Euroliga para derrumbarla y construir un nuevo hábitat -porque a la NBA no le interesan todos los mercados- en el continente, se entraría en barrena. La colisión desembocaría en dos torneos distintos para el próximo curso, algo complicado de sostener en un mercado tan asentado.
Aggelopoulos, dueño del AEK, menciona a Mark Tatum (el hombre fuerte de la NBA en la negociación, mano derecha del comisionado y también miembro del comité directivo de la FIBA) y cómo trataba de convencer sobre lo que ellos proponen: ocho campeones distintos en las últimas ocho temporadas, variedad y diversidad. “Con la NBA obtendrías exactamente lo mismo que los demás equipos; por ejemplo, 500.000 euros por victoria. Lo mismo para todos. Si triunfas, por ejemplo, tienes derecho a soñar con ganar 30 millones en la NBA. En la Euroliga no funciona así. Y, desde el punto de vista comercial, es un fracaso absoluto. No ha logrado entrar en grandes mercados como Londres, uno valorado en 52.000 millones y en el que el baloncesto representa el 0,01%. La prueba de ello es que los equipos no ganan dinero”, comenta sobre la parte económica, el gran elefante en la habitación.
Noticias relacionadas
Baloncesto
Lorenzo Brown se va a Israel y fuera de la Euroliga
Euroliga
Razones para un comienzo catastrofista en la Casa Blanca
Nuestra Newsletter y alerta informativa en canal de WhatsApp.
¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí para la información.

